Conócete a ti mismo

Conócete a ti mismo

En esta vida me encuentro en la búsqueda de la virtud. Y es probable que no pueda encontrarla. 

Hace varios años, mi meta era crecer hacia el exterior. Hacer cosas grandes frente a los ojos de los demás. Eso es bueno para el ego. Más no necesariamente bueno para mi. 

Hoy quiero crecer al interior. Si me preguntas por la virtud, mi respuesta será instintiva. Te diré que la conozco y la practico. Lo que es mentira. No siempre pienso en la virtud. Aunque mis pensamientos construyen mi realidad, no son la realidad misma. 

Los pensamientos me siguen alterando. Lo que practico a diario es negarles el control. Esa es mi forma de agarrarme a la realidad. 

En todas las cosas hay un nivel que no entendemos. 

El Oráculo de Delfos decía “Conócete a ti mismo”. 

Mis pensamientos me dicen que mis defectos son pocos y leves. ¿Qué dicen los tuyos? A menudo esta creencia rodea a las personas que más defectos tienen. Por lo que debo suponer que la virtud es todavía un punto lejano en mi constelación personal. Sigo en camino a conocerme. 

Esto no me deprime. Todo lo contrario. Lo importante es seguir en el camino. Aunque el camino que tomes tenga algunas desviaciones, siempre es posible retomar el buen rumbo. 

Recuerda lo siguiente: En la búsqueda de la virtud, la primera sinceridad que debes ejercer es contigo. 

En todas las cosas hay un nivel que entendemos. Siempre que nos demos la oportunidad de hacerlo. 

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