El tao de emprender

El tao de emprender

I El viaje que termina en un paradero, no es el verdadero viaje. El viajero emprende su viaje para llegar a su destino y no para quedarse a mitad del camino.

Emprender es una estación entre el inicio y el fin. El fin del viaje no es emprender. Se emprende porque es el camino para llegar al final deseado.

II Todos los viajes recorridos en los mismos caminos son distintos.

Todo lo que se emprende es diferente. La persona que se obsesiona con ejemplos y casos prácticos, se enfoca en estudiar la historia de otras personas en lugar de construir la propia.

III Así como la piedra es normal en un camino, lo más normal al emprender es fracasar. Si del fracaso no encuentras una lección para ti, entonces habrás fracasado dos veces.

IV Las cadenas más grandes tienen más eslabones para romperse.

En los procesos complejos, siempre habrá más oportunidades para el error que en los procesos simples.

V La automatización es buena. Al mismo tiempo recuerda que son las personas las que compran.

VI En la tranquilidad, experimenta. En el problema, gana experiencia.

VII Un árbol forma parte del bosque pero no es un bosque. Una persona forma parte de un equipo pero no es el equipo.

En un equipo todas las personas son importantes. Cuando una persona se vuelva más importante que otra, entonces el equipo dejará de serlo.

VIII El mejor correo es el que no se envía. La mejor reunión es la que no se celebra. Con una planeación, son pocos los incendios que suceden.

IX El futuro es incierto. Prepárate. Lo único certero es que sus raíces se extienden durante el presente.

X Los caminos nuevos carecen de instrucciones. Son los menos transitados y al mismo tiempo, los más interesantes. Frecuentemente sentirás que no avanzas. Esto será porque no habrá punto de comparación. El norte aparecerá siempre que puedas contestar el por qué lo haces.

XI Las hojas de los árboles son saludables siempre que el árbol reciba luz y agua apropiada. Entre mejor sea la información, mejores serán tus decisiones.

XII El verdadero liderazgo es como el viento: invisible pero dirige y porque es invisible, funciona.

XIII Dedícate a algo interesante, porque el proceso será una línea dibujada por encima de una montaña.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *