El último día

El último día

Aun en su lecho de muerte, Marco Aurelio cumplió con su deber. Ni siquiera la muerte fue excusa para abandonar su labor. Era su trabajo asegurar una transmisión pacífica del poder del imperio romano a su hijo, Cómodo. 

Mientras las personas a su alrededor lloraban por la situación del emperador; él los consolaba al decir que debemos enfrentar sin temor nuestro destino final. 

Marco Aurelio recordó las veces en las que consoló a los que vivieron con miedo su propia muerte. Ahora; él lo hacia con aquellos que seguirían con vida después de su partida.

La muerte es un suceso inevitable. Evadimos el tema porque pensamos que al hablarlo o siquiera pensarlo, aceleramos el proceso. Sin saberlo, son las distracciones constantes las que nos arrebatan el tiempo y nos empujan a un final sin preparación.

La vida es un entrenamiento para la muerte. Suena crudo porque es real. 

Que el último día de tu vida, no signifique la extinción de la sabiduría. 

Que el último día de tu vida, no signifique la perdida del sentido de la justicia. 

Que el último día de tu vida, no signifique un acontecimiento marcado por la falta de fortaleza y templanza. 

Puedes abandonar la existencia en cualquier momento. Prepárate para que en tu último día, no seas presa del miedo.

Aférrate a tus valores. Cumple con tu deber. Recuerda tu entrenamiento.

#PiensaFueradelaSilla

#AtletaMental 

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