Es fácil distraerte de tu deber

Es fácil distraerte de tu deber

Es fácil distraerte de tu deber.

Basta con recibir un video en tu celular en el que alguien sufre algún problema. Incluso funciona a la inversa, cuando recibes un video en el alguien ayuda a otra persona.

En ambos casos; prescindes del control de tus emociones y permites que el contenido capte la atención.

Es fácil perderte en las noticias terribles del mundo.

La solución no es ignorarlas. La solución es entender que en nada ayuda tu abatimiento, tu tristeza, tu molestia o enfado.

Si realmente puedes hacer algo. Si realmente puedes aportar, entonces, tu deber es participar. Es muy cómodo pensar que desde la silla, te puedes lanzar al activismo. Todo lo que algún día valdrá la pena, hoy causa incomodidad. Por ello debes pensar fuera de la silla, dominar tu emoción y hacer lo que es tu deber.

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