Los siete principios del profesional exitoso

Los siete principios del profesional exitoso

Primer principio: Aporta sin medida. 

Crear soluciones para los problemas te aleja de las personas que crean problemas para las soluciones. Entrénate en lo importante. Y las soluciones son lo que importan. 

La mentalidad del “me pagan por esto nada más” no le afecta a la empresa, a la institución o a la persona que te contrata. Te afecta a ti. 

Segundo principio: La única queja productiva es la acción. 

Una queja sin acción vale cero. La acción es lo que cuenta. Si no existe; constrúyelo. Si no hay, consíguelo. De nuevo, cuida en exceso tu mentalidad. Consigue tus herramientas. Recuerda que te preparas para convertirte en un profesional. Te entrenas para ser un atleta mental. Si el barco se hunde debes salir a flote. 

Tercer principio: Conoce el lugar en el que te encuentras. 

Explora todas las posibilidades. Todas. Sé la experta, el experto en tu área. Analiza las tendencias de manera objetiva. Si descubres que tu puesto puede desaparecer por la tecnología, trabaja y genera un nuevo puesto. Esto es difícil ya que debes abandonar el pensamiento tradicional. El pensamiento tradicional es un ente colectivo que nos reafirma que el domingo es para descansar. Nos reafirma que Netflix es prioridad. Nos reafirma que el sábado es para tomar cervezas en una barra o en la banqueta. 

Jamás encontrarás resultados excepcionales dentro del pensamiento tradicional. 

Cuarto principio: Aléjate del ruido del pasillo.

El pasillo te exige atención. Niégala. Cuida tu atención porque es un lujo que no debes desperdiciar. Nadie le da caviar a los cerdos. Siempre habrá rumores de cambios, ajustes, fusiones y alcobas. La información tiene utilidad en el juego de los chismes. En el juego profesional, la información es diferente. En juego profesional se habla de datos, procesos, buenas prácticas, mejora continua. 

Dime; ¿en cuál juego quieres jugar?

Quinto principio: Tu trabajo es proponer. 

Recibir un no como respuesta a tu propuesta, forma parte del trabajo. Es una medalla. No te lo tomes personal. Por supuesto que tu jefe estará preocupado por el riesgo que implica tu nueva idea. Ese es su trabajo; actuar con prudencia. El tuyo es empujar no una, no dos, cincuenta, cien propuestas. Porque ese es tu trabajo. Es tu deber. Punto. 

Sexto principio: Insértate en el estado del arte.

El estado del arte es la transmisión de armonía. La armonía llega con la tranquilidad. El estado del arte es lo contrario al caos. 

¿Cuánto les habría costado a tus bisabuelos, asistir a un concierto para ver a un hombre con 58 años de experiencia, tocar el violonchelo? Esa experiencia la tienes en tu bolsillo, en este momento, gratis. 

Dime la excusa para no asomarte a las grandes artes. Ahora dime la excusa para no generar arte en tu trabajo. 

Con el tiempo te darás cuenta que ninguna de ellas será válida.

El arte te aleja del caos y te acerca a la armonía. 

Séptimo principio: Nada es personal

La única persona con el deber de estimar tus acciones, eres tú. Nadie más. Sin palmaditas. Si en algún momento las cosas salen mal, lo aceptas y ya. Cuando la crítica llegue, separa  la crítica útil de la visceral. La visceral es la que se hace con el estómago. Es una rabieta. Es nada. No importa. Lo que importa es la crítica que te ayuda a crecer. Sé un radar de la crítica importante y haz lo que tengas que hacer.

Ahora ejerce tu derecho a la curiosidad. 

El podcast de Piensa Fuera de la Silla, te ayuda a entrenarte todos los días en lo importante. 

Nuestros invitados son personas que dominan su tema y comparten sus descubrimientos contigo. 

Explora cada lección, los consejos y experiencias que te ayudarán a convertirte en un atleta mental. 

Entra a: [http://www.piensafueradelasilla.com/podcast]

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