Tu rendimiento no debe depender de tu motivación

Tu rendimiento no debe depender de tu motivación

En este momento, sé que existe alguien en el sillón, diciendo:

“Es que me falta motivación para hacer X, Y, Z”.

 

Entonces, abre sus redes sociales y busca el meme con la frase motivadora del día y se emociona. Se dice “hoy puedo hacerlo”. Y pasa el día y nada sucede.

 

¿Cuál es el problema aquí?

¿Cuál es la pieza perdida en el rompecabezas?

 

La bendita motivación. Esperar a que llegué la motivación al sillón, es esperar que el metro llegué por ti a las puertas de tu casa. No sucederá.

En serio, no pasará nunca a tu casa por ti.

Un café por más cargado que lo tomes te mantendrá despierto más no de buen humor. Esperar que una frase bonita en las redes sociales te mantenga motivado, es tomar una aspirina para combatir una infección. Debes sanar la infección en lugar de atacar los síntomas. Y el núcleo de esto es la acostumbrada visión que tenemos acerca de la motivación.

 

La motivación es tan importante que debes construirla tú. No la puedes delegar a los demás. Menos la debes dejar a las circunstancias. Para construirla hay que construir un sistema. Un sistema te mantiene en ritmo, aunque no tengas todas las ganas de hacerlo. Un sistema te empuja cuando tienes ganas de abandonar.

 

Piensa en la inscripción al gimnasio. Ir al gimnasio y hacer una rutina no es una meta sexy. La meta sexy es la transformación de tu cuerpo. El tener una meta sexy ayuda en la creación de tu sistema para crear la motivación.

 

Ahora te comparto el siguiente audio, en el que te explico por qué tu rendimiento, no debe depender de tu motivación:

 

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