La próxima vez que tengas ganas de impresionar a los demás, recuerda:

Lo que importa es la búsqueda de la verdad.

Desconfía de la necesidad de impresionar.

Desconoce la llamada del ego.

Difiere del impulso de hacer perder a los demás.

Hay muchas tentaciones fuera. Normalmente las aceptamos como parte nuestra porque pensamos que el mundo funciona así. El mundo es una imagen colectiva.

El éxito. El triunfo. El orgullo. La reputación. Son construcciones mentales. Presiones internas. Expúlsalas para saber; porque si crees saberlo todo, te será imposible aprender.

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